¿NOS HA CONTADO LA CIENCIA TODA LA VERDAD SOBRE NUESTRA HISTORIA?

25.11.2025

Por Jesús Camacho

Tengo muchas dudas sobre este asunto, entre otras cosas, porque después de más de 6 años dedicando gran parte de mis jornadas laborales a investigar nuestra prehistoria, me he dado cuenta que lo que me he encontrado en algunas de mis exploraciones, nada tiene que ver con lo que he leído en estudios de diferentes universidades de toda España. ¿Esto quiere decir que los científicos mienten en sus estudios? En absoluto. Con estas palabras quiero decir que hay cosas sobre nuestra prehistoria que a ellos mismos se les escapa de sus propios conocimientos. 

Lo que no logro entender es que las propias evidencias, esas que podemos ver, observar con detenimiento y que las podemos tocar y estudiar, jamás son lo suficientemente importantes para ponernos manos a la obra. ¿De qué hay miedo? ¿Por qué viendo una simple fotografía o fotogrametría siempre nos encontramos con la negativa científica? ¿por qué ningún científico se atreve a dar el paso de estudiar lo que hasta ahora se cree que es imposible?

Para entender como funcionaban las sociedades prehistóricas, esas que aún eran "monos avanzados", debemos trasladarnos a la famosa "cueva de los huesos", en Sudáfrica. En el año 2015, un equipo de científicos descubrieron en el interior de ella una serie de huesos. El resultado de esta investigación dio que nuestros antepasados, hace unos 300.000 años, ya eran capaces de hacer rituales funerarios como los enterramientos que hoy día conocemos. Incluso había una peculiaridad en este estudio. Los científicos, tras analizar parte de este suelo, lograron descubrir unos químicos derivados de las flores, lo que dio como resultado que no sólo enterraban a sus parientes fallecidos, sino que también los enterraban con flores. ¿A qué os recuerda esto? ¿Cuáles son las tradiciones actuales que seguimos llevando a cabo?. 

Lo cierto es que con estos antecedentes y muchos más que posiblemente todavía no han salido a luz, pero que hemos logrado descubrir durante estos años, nos hemos dado cuenta que existen patrones en nuestra historia que no son realmente los que deberían ser. Me explico. El 9 de enero de 2022, mientras explorábamos una zona muy específica del Parque Natural de los Alcornocales, divisamos en un complejo rocoso una serie de marcas que sugerían lo que posteriormente fue un hallazgo sorprendente. Unas huellas fosilizadas de pies de "homínido" se encontraban junto a otra serie de huellas de animales como ovejas y cabras. Pero esto no fue lo que nos llamó la atención. Lo sorprendente de este asunto es que nuestra compañera Cristina Rosado, pudo observar una huella mucho más grande, de unos 43 cm, con tres garras en la parte superior o delantera y un talón gigantesco perfectamente marcado. Una posible huella de gran mamífero o de dinosaurio. ¿No es sorprendente?. Según la ciencia, nuestros antepasados más lejanos jamás lograron ni siquiera convivir con grandes mamíferos. ¿Entonces ante que estamos?. Lo que vimos, estudiamos y fotografiamos no son meras conjeturas, sino unas evidencias que podemos observar y tocar con nuestras propias manos.

A mediados del año 2025, el equipo de producción y expertos, acudimos a este enclave, ubicado en una de las zonas más altas del Parque Natural de los Alcornocales, en el término municipal de Jimena de la Frontera. El objetivo no sólo era hacer una fotogrametría de toda aquella zona para poder estudiarlo en 3D, sino también sacar unos moldes de cada una de las huellas más significativas, con el único objetivo de poder demostrar que lo que teníamos delante de nosotros, son huellas, y no "formas realizadas por la naturaleza". Para ello, decidimos contar con Andrés Ríos, un "manitas" y estudioso de la prehistoria, quién realizó el molde de dichas huellas con una técnica absolutamente impecable. 

El resultado que obtuvimos de la gran huella fue este. Algo absolutamente sorprendente que continua a día de hoy siendo motivo de estudio por nuestro equipo de investigación. Pero no sería la única huella de la que conseguimos sacar un molde. La huella de una posible pisada de "homínido" fosilizada, también la conseguimos extraer con éxito.

También nos acompañó en esta investigación el experto en megalitismo José Ruiz Mata. La verdad que se quedó muy sorprendido con estas huellas, porque es evidente que nuestros ojos coinciden en que esa marca que se encuentra en este enclave, desde luego lo parecen. 

Si observamos muy bien la última huella, la del pie marcado en la roca, vemos como existen no sólo una , sino dos. Pero debemos poner en contexto de como se produjo. Este enclave era un barrizal, lógicamente tuvo que ser arena humedad para poder pisar y que la huella se quede marcada en el suelo. Pero vemos que en el pie derecho hay un deslizamiento o "resbalón". Pero podemos apreciar perfectamente dos pies, el derecho y el izquierdo, juntos. Esto hace pensar que alguien estuvo allí parado posiblemente hace más de 100.000 años.

¿Este estudio es definitivo? Obviamente no lo es. Como cualquier estudio o investigación, requiere tiempo y evidencias, al menos, para poder ser motivo de estudio científico, por parte de paleontólogos, arqueólogos y geólogos.

Hoy día sabemos no sólo que el mar no llegó en esa fecha a lo más alto del Parque Natural de los Alcornocales, sino que parte del Estrecho de Gibraltar no tenía ni siquiera agua, tal y como lo indica los estudios de Clive Finlayson, director de Museo de Gibraltar.

Cuidado con los que la ciencia nos pueda asegurar al 100%, porque en arqueología, como ocurre en cualquier otra parte que investiga nuestra prehistoria, jamás podemos asegurar que esto es así. No podemos decir que los dinosaurios no convivieron con los homínidos. No podemos asegurar que los homínidos no convivieran con los grandes mamíferos. Ni siquiera podemos asegurar fechas exactas, porque aún la arqueología es un auténtico misterio en toda regla.